Ojalá pase algo que me borre de pronto.

Todo el mundo hace, intenta, fracasa, prueba, y en general tiene éxito. Yo no puedo. Siento tan fuertes esas ganas de no poder, que no sé qué hacer con ellas. Siento que me atan las manos y los pies, pero sobre todo, me atan la cabeza, me impiden pensar con claridad. Yo acumulé saberes dentro de mí que se están durmiendo. Me exigen a mí misma despertar y no puedo. Me exigen pensar y no puedo. Me avisan que si no los despierto ahora, que aún no terminaron de dormirse, pueden llegar a colaborar conmigo, pero sino, van a destruirme. Me voy a morir cuando se duerman del todo. Mi cuerpo se va a entumecer completamente, lleno como de sangre, de cosas acumuladas por los años.
Me he vuelto un ser hostil. Sin imaginación, odioso de la gente, taciturno, triste, oscuro. Un ser que no sonríe. He dejado de ver las pequeñas cosas, lo que le pone color a la vida, para ver cosas horribles por todos lados. Pensar cosas horribles antes de dormir y apenas me levanto. Asociar dolencias a enfermedades terminales. Ver sonrisas falsas en todas las caras. Conocer lo más parecido al odio que experimenté en mi vida. Sentir que no hay salida. Que me hundo, sin opción, en un pozo de  arenas movedizas. Y que el fondo, no llega nunca.

Quizás haya llegado el momento de morir; quizá esa sea la única manera de empezar de nuevo.

 

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Nunca uno.

El mundo se mueve y evoluciona, si es que se puede llamar a eso evolución, de manera muy particular. Se tiende a resolver todos los misterios que se encuentran a lo largo del camino. Cada una de esas preguntan generan es su resolución dos alternativas posibles para un resultado aleatorio, dependiendo que camino se haya elegido,  que a lo largo de las resoluciones de esas preguntas, vuelven a dividirse a su vez en otro par de opciones. Que si bien uno las puede enfrentar como algo nuevo y desconocido, realmente forman parte de un sistema monótono, aburrido e hincha pelotas. Cada vez que te enfrentas a una situación donde estas al frente de dos variantes para intentar al otro lado del laberinto que tenes que superar, algo nuevo se abre y se vuelve a bifurcar. Por eso que no hay nada mas falso que tratar de ser uno mismo. Al intentarlo uno se vuelve parte de este sistema de ecuaciones infinitas que se mueve en pares de dos en dos. Donde cuando toma una decisión equivocada se puede volver mucho peor la reacción al intentar accionar de manera negativa a ese resultado. Lo cual en principio resulta positivo. Y uno cree que positivo es bueno. Pero no. Sabemos que es negativo por positivo siempre es negativo. Se tendría que haber buscado la negación absoluta para conseguir un desenlace favorable. Contradictorio, no? Pero así es como se maneja todo en este mundo. Cuando intento entender las cosas mas simples mas vueltas les encuentro. Cuando la interacción con los otros es a través de un personaje de papel para evitar ser destrozado por el simple hecho de ser una tentación para el más fuerte. Me encuentro en el fondo de un pantano asqueroso al que no estoy convencido haber buscado llegar. Tener que saber que en el mundo, la estrategia es lo que manda para las cosas que son reales. Me hace dudar de que algo sea real, que algo sea natural. Pienso que que todo es un escenario de un juego de rol donde  soy el único que no conoce al que tira los dados. Lo mejor de todo es a la vez lo peor. Desde hace miles de años nos vienen dando señales que la contradicción es un comportamiento y un pensamiento totalmente racional a lo que somos. Esperar que lo mejor  pase, planeando lo peor. Encontrar lo bueno en lo malo. Lo blanco en lo negro. Hoy yo no me voy a quedar con eso. No me voy a ir de acá con el opio de la incertidumbre. Sino con el jubilo de la opción. Mañana puede ser un día de mierda? Sí.

Pero es tu opción volverlo mejor. Lo mejor y lo peor es lo mismo. Es no saber. Depende que estas buscando.

Habrá que seguir haciendo pruebas e intentos para determinar que somos, quien, y por qué.

Pero cuando podamos asumir que nosotros solos, nunca somos sólo uno. Vamos a vivir realmente.

 

 

 

Dos dimensiones

Cuando uno vive encerrado entre dos dimensiones. No puede decirse que es una persona real. Porque el resto de los ojos que lo ven, no pueden darse cuenta que lo que están observando es simplemente el envase de una vida que se da en otro plano. Existen dos personas Iguales, similares. Pero distintas, ya que una de ellas no puede volver concreto lo que piensa, mientras que el otro no puede pensar sin que eso se vuelva realidad. Para poder sobrevivir a la vida real, uno de los dos debe morir.